Tras la conquista de Toledo en el año 1085 por Alfonso VI, rey de Castilla y León, se construyó una segunda muralla, en el siglo XII a modo de defensa de los árabes en la submeseta sur. Para ello se aprovechó parte de la muralla árabe. La muralla cristiana abarcaba un perímetro mayor que la árabe: 33 hectáreas y las entradas se hacían a través de las puertas de Guadalajara, de Balnadú, de Moros, y la Puerta Cerrada. Los barrios que se habían ido formando quedaban por lo tanto incluídas dentro de esta segunda muralla.A diferencia de la muralla árabe, ésta estaba construida con piedra de pedernal, y en lugar de tener torres cuadradas, las tenía de planta semicircular. Esta muralla motivó la frase que representaba Madrid: "Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son, esta es mi insignia y blasón." y que se encuentra escrita en un muro de la Puerta Cerrada. La primera parte de la frase alude al origen de Madrid, construida aquí debido a sus numerosas corrientes subterráneas y los arroyos, mientras que la segunda parte se refiere a la muralla de la cual saltaban chispas al impactar flechas y lanzas.
La imagen actual, que data de los siglos XV-XVI, fue venerada en la antigua Iglesai de Santa María, cuyos restos se pueden ver en la c/ Almudena. Después estuvo en la Colegiata de San Isidro, para finalmente ser trasladada a su emplazamiento actual, en la Catedral de la Almudena.
La Virgen de la Almudena no es la única patrona de Madrid, puesto que también tiene gran devoción San Isidro, que labraba las tierras de Iván o Juan Vargas en los terrenos cercanos a este lugar, en las inmediaciones del arroyo que hoy es la calle Segovia. Su festividad se celebra el 15 de mayo. La Virgen de la Paloma, que se celebra cada 15 de agosto, también cuenta con sus seguidores. Durante las tradicionales verbenas es costumbre vestir el traje regional, es decir, de chulapo y chulapa, y bailar el chotis en Las Vistillas, al otro lado del puente de Segovia.
La construcción de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena llevó más de un siglo (1883-1993) por lo que refleja diferentes estilos arquitectónicos: neorrománico en la cripta, neogótico en el interior, y neoclásico en el exterior. Como Madrid perteneció desde el reinado de Alfonso VI hasta avanzado el siglo XIX al arzobispado de Toledo, no obtenía el permiso para tener una catedral propia. Este fue el motivo por el cual no se inició la construcción de esta catedral en la capital del reino hasta finales del siglo XIX, después de que el Papa León XIII ordenara la creación de la Diócesis de Madrid-Alcalá en 1885. De hecho, hoy en día, la Catedral de la Almudena es la sede episcopal de la diócesis de Madrid.
Se decidió que la catedral sería la iglesia que se había comenzado a construir dos años antes bajo la dirección del arquitecto el Marqués de Cubas, justo enfrente del Palacio Real. El Palacio Real y la Catedral tienen hoy en día las fachadas enfrentadas, formando ambas un solo conjunto arquitectónico. Esta concepción integrada de ambos edificios es el motivo por el cual esta catedral tiene una orientación este-oeste, en lugar de la tradicional orientación norte-sur. Durante la construcción de la catedral, fue la Colegiata de San Isidro en la calle Toledo, la iglesia en desempeñar el papel de catedral provisional. Tras la muerte del Marqués de Cubas, se continuó el proyecto simplificándolo y pasando del estilo neorrománico al neogótico, culminándose a partir de 1950 bajo la dirección de Fernando Chueca Goitia y Carlos Sidro en estilo neoclásico más acorde con el Palacio Real. El proyecto de construcción se demoró en varias ocasiones debido a la falta de recursos, por lo que no se llegó a finalizar hasta 1992, siendo inaugurada un años después por el mismísimo Papa Juan Pablo II, a quien se ha dedicado una escultura en la fachada del crucero que da a la calle Bailén. Es la única catedral en España que ha sido consagrada por un Papa.
En el interior de la Catedral se encuentra la tumba de María de las Mercedes de Orléans, quien fue esposa de Alfonso XII. Alfonso XII había contraído matrimonio con su prima en contra de la voluntad de Isabel II, el día 23 de enero de 1878. Sin embargo el matrimonio tuvo un trágico final, ya que la reina consorte, María de las Mercedes, falleció cinco meses después a causa del tifus. Como falleció sin haber sido madre de rey, no tenía derecho a ser enterrada en el Panteón Real de El Escorial, por lo que se la enterró en una capilla del monasterio. Ella había impulsado la construcción de la catedral, por lo que Alfonso XII expresó el deseo de que sus restos descansaran en este lugar. El 8 de noviembre de 2000 fueron trasladados los restos de María de las Mercedes a la Catedral de la Almudena, donde hoy se puede visitar su tumba.
Por último, cabe destacar que aquí se celebró el 22 de mayo del 2004, el enlace real entre Felipe, el Príncipe de Asturias, y la periodista Doña Letizia. Hacía 98 años que no se celebraba una boda real en la capital, habiendo sido la última la de Alfonso XIII y Victoria Eugenia Battenberg, cuyo enlace tuvo lugar en la Iglesia de San Jerónimo el Real.



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